domingo, 24 de abril de 2011

Woody Allen : si los impresionistas hubiesen sido dentistas



Querido Theo: ¿Me tratará alguna vez la vida con decoro? ¡La desesperación me abruma! ¡la cabeza me va a estallar! ¡La señora de Sol Schwimmer piensa demandarme porque le hice el puente tal como sentía y no a la medida de su ridícula boca! ¡No faltaría más!¡Yo no puedo trabajar por encargo como un simple tendero! ¡Decidí que su puente tenía que ser enorme y ondulante, con dientes fieros, explosivos, que refulgiesen en todas direcciones como llamaradas! Y ella alterada porque no le cabe en la boca! ¡ Es tan burguesa y estúpida quisiera destrozarla! ¡Intenté encajar la prótesis como pude, pero le asomaba como una araña de cristal que se hubiera estrellado contra el suelo! A pesar de ello, me parece hermoso. ¡Y ella se queja de que pueda masticar o no! ¡Theo, no soportaré esto mucho tiempo! Le propuse a Cézanne que compartiese consulta conmigo, pero está viejo y débil e incapaz de manejar instrumental, y hay que atárselo a las muñecas, pero le falta entonces precisión y en cuanto llega a la boca hace saltar más dientes de los que salva. ¿Qué puedo hacer?




Querido Theo: He sacado varias radiografías dentales esta semana que parecen buenas. Degas las vio pero se mostró severo. Dijo que la composición era mala. Todas las caries se arracimaban en el ángulo inferior izquierdo. ¡Le expliqué que así era la boca de la señora Slotkin, pero no quiso escucharme!





Querido Theo: Una vez más me hallo falto de fondos. Ya sé que soy una gran carga para ti, pero ¿a quién puedo recurrir? ¡Necesito dinero para mis materiales! Estoy trabajando ahora casi exclusivamente con laca dental, improviso sobre la marcha, y los resultados son animadores. ¡Dios mío! ¡No me queda ni para comprar novocaína! ¡Hoy arranqué una muela y tuve que anestesiar al paciente leyéndole un trozo de Dreiser. Auxilio.




Querido Theo: He decidido compartir la consulta con Gaugin. Es un excelente dentista, cuya especialidad son los puentes, y parece simpatizar conmigo.





Querido Theo: Creo que tener consulta común con Gaugin ha sido un error. Es un perturbado. Bebe absenta en enormes cantidades. Al echárselo en cara se puso furioso, y arrancó de la pared mi diploma de doctor en odontología. En un momento de mayor sosiego, le persuadí de que empaste dientes al aire libre y trabajamos en un prado donde dominaban verdes y amarillos. ¡Allí estábamos trabajando juntos al aire libre! ¡Filas de dientes cegadoramente blancos que brillaban a la luz del sol! luego hubo un solpo de viento y el bisoñé del señor Kaufman fue a parar a unos matorrales. Al lanzarse en su busca, tiró al suelo el intrumental de Gaugin. Este me echó la culpa a mí y trató de golpearme; pero empujó por error al señor Kaufman, haciendole caer sentado encima del torno. El señor Kaufman rebotó junto mí como una exhalación, arrastrando con él de paso a la señorita Tonnato. La conclusión, Theo, es que Rifkin, Rifkin, Rifkin & Meltzer me han embargado el sueldo. Envíame todo lo que puedas





Querido Theo: Toulouse -Lautrec es el personaje más triste del mundo. Ansía más que nada ser un gran dentista, y tiene auténtico talento, pero es demasiado bajo como para alcanzar la boca de sus pacientes y demasiado orgulloso como para subirse encima de algo.





Entretanto, mi viejo amigo Monet se niega a trabajar con bocas muy, muy grandes, y Seurat, que es muy puntilloso, ha perfeccionado un método para limpiar los dientes de uno en uno hasta conseguir lo que él llama "una boca completa, pura". Hay una solidez arquitectónica en ello, pero ¿se le puede llamar odontología?


Fragmentos del artículo de Woody Allen "Si los impresionistas hubiesen sido dentistas" , publicado en su libro "Sin plumas".